jueves, 31 de marzo de 2016

" Al amor de los amores Jesús Sacramentado oración de Santa Teresa del Niño Jesùs y la Santa Faz de Lisieux "







Sagrario del Altar el nido de tus más tiernos y regalados amores.

 Amor me pides, Dios mío, y amor me das;

 tu amor es amor de cielo, y el mío,

 amor mezclado de tierra y cielo;

 el tuyo es infinito y purísimo;

 el mío, imperfecto y limitado.

 Sea yo, Jesús mío, desde hoy, todo para Ti,

 como Tú los eres para mi. 

Que te ame yo siempre, como te amaron los Apóstoles;

 y mis labios besen tus benditos pies,

 como los besó la Magdalena convertida. 

Mira y escucha los extravíos de mi corazón arrepentido,

 como escuchaste a Zaqueo y a la Samaritana.

 Déjame reclinar mi cabeza en tu sagrado pecho

 como a tu discípulo amado San Juan. 

Deseo vivir contigo, porque eres vida y amor.


Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado,

 en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. 

Y ya que para el mundo soy una flor marchita,

 no tengo más anhelo que, amándote, morir.




Fuente: https://www.aciprensa.com




Santa Teresita, recuerdas ? 

Tu librito sobre tu vida, lleno de dibujos hermosos,

de tu familia, y con tu historia fue el primer regalo de

Navidad que recuerdo, aùn no sabìa leer bien,

pero papà lo hacìa tan lindo, por favor 

te suplico regalale una Rosa a mi hermanita 

del alma... Aracely .   te lo ruego ante 

NUESTRO DIOS Y NUESTRO TODO !!! 

Amèn !





ROBE DE MARIEE





.












martes, 29 de marzo de 2016

" Una sonrisa .... ! " Primera Parte




Una sonrisa en los labios alegra nuestro corazón,
conserva nuestro buen humor,
guarda nuestra alma en paz,
vigoriza la salud,
embellece nuestro rostro
e inspira buenas obras.

Sonriamos a los rostros tristes,
tímidos, enfermos, conocidos,
familiares y amigos.

Sonriámosle a Dios con la aceptación
de todo lo que El nos envìe y
tendremos el merito de poseer
la mirada radiante de su rostro
con su amor por toda la eternidad.

Las palabras de Cristo son muy claras,
pero debemos entenderlas como una
realidad viviente, tal como El las propuso.
Cuando El habla de hambre,
no habla solamente del hambre de pan,
sino hambre de amor, hambre de ser
comprendido, de ser querido.

El experimentó lo que es ser rechazado porque
vino entre los suyos y los suyos no lo quisieron.
Y El conoció lo que es estar solo,
abandonado, y no tener a nadie suyo.

Esta hambre de hoy, que esta rompiendo vidas en todo el mundo destruyendo hogares y naciones, habla de no tener hogar, no solamente un cuarto

 con techo, pero el anhelo de ser aceptado, de ser tratado con compasión, y que alguien abra nuestro corazón para recibir al que se sienta abandonado.


 Beata Madre Teresa M.C.







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Por Aracely






lunes, 28 de marzo de 2016

¡Cristo ha resucitado! ¡Levántate tú que duermes, y te iluminará Cristo Resucitado!




 Cristo resucitado, me atrevo a ponerme en tu presencia para que me llenes de Ti y del gozo de tu triunfo sobre el mal y la muerte. Creo firmemente en tu presencia renovadora, pero aumenta mi pobre fe. Confío que eres Tú quien me guiará en esta meditación y en toda mi vida para vivir como un hombre o mujer nuevo(a). Enciéndeme con el fuego de tu amor, para que me entregue a Ti sin reservas y quemes con tu Espíritu Santo mi debilidad y cobardía para darte a conocer a mis hermanos.

Enséñame, Cristo resucitado, a descubrirte, para ser un instrumento de tu amor, a buscar las cosas de arriba y a gozar de tu presencia a lo largo del día. Transfórmame, como a los primeros discípulos, en un apóstol convencido de tu resurrección, capaz de darlo todo por Ti.





 1. «Mujer, ¿por qué lloras?»
Las horas amargas del calvario han dejado una huella profunda en los discípulos. Aflora en ellos la duda, el desencanto. Les viene el deseo de regresar al pasado, de no haberse encontrado nunca con Cristo, de no haberle nunca entregado su amor.

Quizás el prototipo de estos momentos de soledad y abandono es María Magdalena. Ella había cambiado radicalmente su vida para consagrarse completamente al amor de Jesucristo, y sin embargo, ahora no lo encuentra. Llora desconsolada. Cristo se le aparece bajo la forma del jardinero y pregunta...

A nosotros también nos ocurre que el Señor se nos “esconde”, no lo hallamos con la facilidad de antes, y podría tocar a nuestra puerta el llanto, la desazón... Pero es necesario abrir bien los ojos. María todavía no tiene una fe plena en su Señor. Él ha muerto, y parece que todo ha terminado...


 ¡Lo tiene delante y no lo reconoce!
¿No nos sucede a nosotros otro tanto? Cristo está delante de nosotros en esa situación difícil, en ese fracaso aparente, en las pequeñas cruces de todos los días. Y nos pregunta, nos grita de mil maneras diversas,


 ¿por qué lloras?

 ¿No te has dado cuenta que he resucitado y estoy contigo para siempre?
Nos resulta urgente abrir los ojos de la fe. Cristo no acostumbra aparecer como Yahvé en el Antiguo Testamento. No hay rayos ni temblores. Jesucristo resucitado no quiere que le tengamos miedo y opta por lo sencillo. ¡Cristo camina con nosotros en lo cotidiano! Jesucristo se nos quiere manifestar en el trato con la familia, en la relación con el compañero de trabajo, la vecina, el cumplimiento del deber cotidiano. ¡Lo tenemos delante de los ojos, pero muchas veces no queremos descubrirlo! Da la impresión, en ocasiones, que conocer a Cristo sería más “fácil” si pusiera requisitos más complicados ... pero a Cristo se le conoce en la humildad de lo ordinario vivido de modo extraordinario.

“¡Levántate tú que duermes, y te iluminará Cristo!”


 nos anuncia la liturgia pascual.

 Pero podríamos decir también,

 levántate tú que estás abatido,
 triste,
 confundido,
 y sal al encuentro del Resucitado.

 Él ha olvidado ya tu pasado, tus traiciones e infidelidades.
 Él quiere secar hoy tus lágrimas.
 Es por eso que, como con María Magdalena, quiere iniciar
 contigo ahora un diálogo de corazón a Corazón...


2. «Si tú te lo has llevado...»
María Magdalena es una mujer que ama profundamente a Jesucristo. Impresiona que un enamorado sea capaz de ciertas “locuras” para agradar al amado y disfrutar de su presencia. El amor, cuando es auténtico, es donación, y su único límite es no tener límites.

Este amor que no conoce obstáculos lleva a esta mujer a decir cosas que, a simple vista, pueden parecer delirios o incluso acusaciones sumamente comprometedoras. Primero le insinúa al jardinero que ha sido un profanador del sepulcro de Cristo:

 “si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto...”

 Ella no está buscando culpables, sino que pide ayuda a quien sea. Su interés está en recuperar al amor de su vida que se le ha escondido. No reprocha, no reclama, simplemente suplica: 

“¡Oriéntame para encontrar al Maestro!”

 ¿También nosotros acudimos con ese interés a nuestra dirección espiritual, a los sacramentos? ¿Le pedimos a la Iglesia, a sus ministros, con verdadero interés, que nos muestren dónde está el Cristo vivo? ¿O nos hemos acostumbrado a su presencia silenciosa en la Eucaristía y en los hermanos?
Pero el amor de la Magdalena la empuja a más:


 “...yo lo recogeré”.

 ¿Cómo podrá una mujer sola cargar una cierta distancia el cuerpo de un hombre de 33 años, con la musculatura propia de un carpintero y peregrino, de un hombre-Dios que pudo expulsar Él solo a los mercaderes del templo? A la Magdalena, nuevamente, no le interesan las dificultades:

 su amor la empuja a vencerlas.
En nuestra vida también hay enormes dificultades y algunas nos parecen incluso imposibles. Sin embargo, el amor de un alma convencida se crece ante la adversidad. Su amor es tan intenso que, de un cierto modo, le descubre que Cristo resucitado está a su lado. Sólo le interesa encontrarlo, poseerlo y darse a Él sin medida.





3. «¡María!»

Cristo resucitado se conmueve ante el amor desinteresado y fiel de la Magdalena y la llama por su nombre. No puede seguir ocultándose y se le descubre. Y es que un amor así, a pesar de nuestras debilidades pasadas, conmueve a nuestro Señor hasta lo más profundo de su ser y se siente “desarmado”, no puede no corresponder a nuestro amor.

Jesús ha vencido al mal – incluso el que nosotros hemos cometido –, y nosotros hemos triunfado con Él. La Magdalena se postra ante Él, y Él la llena del gozo de su resurrección, como quiere llenarnos a nosotros en este rato de oración. Sólo basta perseverar en la prueba y pedir su gracia, buscar para encontrarlo.

Pero Cristo Resucitado nos muestra que Él no se deja ganar en generosidad. María Magdalena no pensaba encontrar más que un cadáver, y sin embargo, Cristo se le muestra con su cuerpo glorioso, vivo para siempre. Animados por esta confianza, debemos también acercarnos con una disposición de entrega a Jesucristo, para pedirle que nos ayude a vencer al hombre viejo, a vivir como hombres o mujeres nuevos...

La resurrección obra una auténtica transformación en la Magdalena. Ya no llora. Ahora es enviada por Cristo a anunciar el gozo de su triunfo:


 “Ve y dile a mis hermanos..”

 ¡Por primera vez en el Evangelio Cristo nos llama hermanos suyos!

 ¡Se ha realizado la filiación divina:

 somos verdaderamente hijos adoptivos de Dios y hermanos de Cristo! Y como tales, participamos de su misma misión...
 La resurrección no podemos guardarla en el baúl de los recuerdos, sino anunciarla a los cuatro vientos como María Magdalena, de manera que muchos otros hombres y mujeres se conviertan en apóstoles convencidos del Reino de Cristo.

María Magdalena sale a dar testimonio de la resurrección, pero su amor no le permite sólo rezar y dar ejemplo con su vida virtuosa para que los demás conozcan a Cristo. Ella siente la necesidad, esencial a nuestra vocación cristiana, de hacer algo, hablar, predicar, atender, ayudar, etc., todo lo que pueda, para dar a conocer el amor de Cristo al mundo.




Por: P Clemente González
 Fuente: Catholic.net





Gracias Señor ! por este nuevo amanecer 

colmado de vida y de alegrìa ...

Porque Tù .. Tù siempre estàs 

Porque Tù .. Tù siempre nos tienes en la Palma de tu Mano....

Amèn























Por Aracely 







viernes, 25 de marzo de 2016

" Mensaje del 25 de marzo de 2016 en Medjugorje - ♥ Reina de la Paz "




“Queridos hijos!

 Hoy les traigo mi amor.

 Dios me ha permitido amarlos y por amor

 llamarlos a la conversión.

 Hijitos, ustedes son pobres en el amor

 y aún no han comprendido

 que mi Hijo Jesús por amor dio su vida para salvarlos

 y darles la vida eterna. 

Por eso oren, hijitos, oren para que en la oración comprendan

 el amor de Dios.

 ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

























Junto a Tì querido Papa Francisco !!! Amèn





Por Aracely ♥ 






" Poemas a Cristo Crucificado .... "





“En la cruz está la vida y el consuelo

y ella sola es el camino para el cielo.

En la cruz está el Señor de cielo y tierra

y el gozar da mucha paz, aunque haya guerra.

Todos los males destierra de este suelo

y ella sola es el camino para el cielo.

Es una oliva preciosa la santa cruz,

que con su aceite nos unta y nos da luz.

Alma mía, toma la cruz con gran consuelo.

Que ella sola es el camino para el cielo”.

Santa Teresa de Jesús




No me mueve, mi Dios, para quererte 

el cielo que me tienes prometido, 

ni me mueve el infierno tan temido

para dejar por eso de ofenderte. 


Tú me mueves, Señor, muéveme el verte 

clavado en una cruz y escarnecido, 

muéveme ver tu cuerpo tan herido,

muévenme tus afrentas y tu muerte. 


Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, 

que aunque no hubiera cielo, yo te amara,

y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera, 

pues aunque lo que espero no esperara,

lo mismo que te quiero te quisiera.

Anònimo  

 





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Junto a Ti querido Papa Francisco, asì en silencio y oraciòn ... Amèn





Por Aracely






jueves, 24 de marzo de 2016

" Hora Santa Jueves Santo !!! " ♥





Introducción
Jesús ha vivido unos momentos intensos. 
Los discípulos quieren descansar, pero no le dejan solo.
 Esta tarde nuestra iglesia, nuestros grupos eran el 
Cenáculo. Jesús repetía sus palabras y sus signos...
 Fueron tantos y tan densos que queremos recordarlos, 
volver a meditarlos.
 Esta noche todos nosotros somos Getsemaní.
 Cristo está aquí. Y nosotros también para adorar 
y agradecer su entrega en el Pan y el Vino
 nuevos y para iniciar el misterio pascual de su muerte
 y resurrección.

Canto
1. PRIMER MOMENTO: REZAMOS

• En tu noche de entrega, en tu noche de soledad,
 en tu hora difícil, en tu lucha y agonía,

 Oremos:
 R/ nosotros queremos rezar contigo.
 • Cuando todos te abandonan, cuando Judas te traiciona, 
cuando el Sanedrín prepara tu condena, 

Oremos:
 R/nosotros queremos estar contigo.
 • Cuando los discípulos duermen,
 Oremos: R/nosotros queremos velar contigo.
 • Cuando los soldados te prenden, 
Oremos:
 R/ nosotros queremos defenderte.
 • Cuando Pedro te niega tres veces,
 Oremos: R/ nosotros queremos confesarte.

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14,..-34.:

Después de cantar el salmo, salieron para el
 Monte de los Olivos. Jesús les dijo:
 Todos vais a caer, como está escrito:
 «Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas.»
 Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a
 Galilea. Pedro replicó:
 -Aunque todos caigan, yo no. Jesús le contestó: 
Te aseguro, que tú hoy, esta noche, antes que el
 gallo cante dos veces, me habrás negado tres. 
Pero él insistía: Aunque tenga que morir contigo,
 no te negaré. Y los demás decían lo mismo.
 Fueron a una finca, que llaman Getsemaní,
 y dijo a sus discípulos: 
Sentaos aquí mientras voy a orar.
 Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, empezó a
 sentir terror y angustia, y les dijo:
 Me muero de tristeza:
 quedaos aquí velando. .

Palabra del Señor
Silencio.
 Después, canto.
Lo más importante no es...
 * Que yo te busque, sino que tú me buscas en todos
 los caminos.
 * Que yo te llame por tu nombre,
 sino que tú tienes el mío tatuado en la palma de tus manos.
 * Que yo te grite cuando no tengo ni palabra, 
sino que tú gimes en mí con tu grito.
 * Que yo tenga proyectos para ti,
 sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro. 
* Que yo te comprenda, sino que tú me comprendes en mi
 último secreto.
 * Que yo hable de ti con sabiduría, 
sino que tú vives en mí y te expresas a tu manera.
 * Que yo te guarde en mi caja de seguridad,
 sino que yo soy una esponja en el fondo de tu océano. 
* Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas, 
sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas.
 * Que yo trate de animarme, de planificar,
 sino que tu fuego arda dentro de mis huesos.
 * Porque ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte...
 Si tú no me buscas, llamas y amas primero?
 El silencio agradecido es mi última palabra y mi mejor 
manera de encontrarte.

2. SEGUNDO MOMENTO

Es el momento de la verdad, de la entrega, de la valentía.
 Jesús está dispuesto a aceptar las consecuencias de su vida,
 las consecuencias de su fidelidad a Dios y a los demás: 
tomar la cruz y salvar al mundo, el que podamos vivir
 y morir con esperanza. Pero la muerte no hace
 gracia a nadie.

Esta noche te pedimos ser como tú.
  Atentos al Padre y a los hermosos.
 Con esa entereza, esa confianza.
 Nosotros somos débiles y muchas veces pecadores
 que desaparecemos ante el primer problema,
 que huimos, que no tenemos fuerzas, que no nos
 comprometemos lo suficiente.
 Somos un poco Pedro que incluso te negó.
 Que sepamos vivir “nuestra hora”, y la hora de cada día.

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14, 35-38.

Y, adelantándose un poco, se postró en tierra 
pidiendo que, si era posible, se alejase de él
 aquella hora; y dijo: 
 
- ¡Abba! (Padre):
 tú lo puedes todo, aparta de mí ese cáliz.
 Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres. 
Volvió, y al encontrarlos dormidos, dijo a Pedro:
 -Simón, ¿duermes?,
 ¿no has podido velar ni una hora?
 Velad y orad, para no caer en la tentación;
 el espíritu es decidido, pero la carne es débil.

Palabra del Señor

Jesús nos dice esta noche que es posible orar al Padre
 desde toda situación humana. En la angustia,
 en la debilidad, en la enfermedad,
 en las persecuciones, en los terremotos.
 También en la fiesta, en la alegría, cuando estamos bien.
 Se puede hablar con el Padre, siempre.
 Porque el Padre está con Jesús, con nosotros, con todos.

 Silencio. Después, canto.

ORACIÓN Y MEDITACIÓN Lo más importante no es...

 * Que yo te busque, sino que tú me buscas en todos
 los caminos. 
* Que yo te llame por tu nombre,
 sino que tú tienes el mío tatuado en la palma de tus manos. 
* Que yo te grite cuando no tengo ni palabra, 
sino que tú gimes en mí con tu grito. 
* Que yo tenga proyectos para ti,
 sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro.
 * Que yo te comprenda, 
sino que tú me comprendes en mi último secreto. 
* Que yo hable de ti con sabiduría, 
sino que tú vives en mí y te expresas a tu manera.
 * Que yo te guarde en mi caja de seguridad,
 sino que yo soy una esponja en el fondo de tu océano. 
* Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas,
 sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus 
fuerzas.
 * Que yo trate de animarme, de planificar, 
sino que tu fuego arda dentro de mis huesos. 
* Porque ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte... 
Si tú no me buscas, llamas y amas primero? 
El silencio agradecido es mi última palabra
 y mi mejor manera de encontrarte.

3.- TERCER MOMENTO

Señor, gracias por quedarte con nosotros.
 No llegamos a alcanzar lo que es tu presencia 
en la Eucaristía, en la Escritura, pero creemos en ti.
 Eres luz, fuerza, amor.
 Es de noche, pero nos iluminas,
 te sientes débil ahora, pero sigues dando fuerza,
 nos pides que amemos, pero tú nos amas primero.
 Gracias por tu presencia.
 No olvidamos que muchos se sienten solos hoy día,
 que están enfermos, que sufren,
 que son perseguidos a causa de la justicia, 
que no pueden dar de comer a sus hijos, 
que sufren la guerra de los poderosos,
... Es un buen Getsemaní muy actual y muy vivo;
 pero ahí estás tú.
 También nosotros queremos estar unidos a todas
 esas personas; contigo en ellos, Señor. 

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14,39-42.

De nuevo se apartó y oraba repitiendo
 las mismas palabras. 
Volvió, y los encontró otra vez dormidos,
 porque tenían los ojos cargados.
 Y no sabían qué contestarle.
 Volvió y les dijo: 
-Ya podéis dormir y descansar.
 ¡Basta! Ha llegado la hora;
 mirad que el Hijo del Hombre va a ser
 entregado en manos de los pecadores.
 ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me 
entrega. 
 Palabra del Señor

• Silencio. Después, canto.

ES CONVENIENTE Y NECESARIO QUE SIEMPRE
 Y EN TODO LUGAR DEMOS GRACIAS A DIOS
 POR JESUCRISTO:

• Por el misterio pascual de tu muerte y resurrección.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por el pan y el vino de la Eucaristía.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por haberte quedado con nosotros.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por haber bajado hasta nuestros infiernos.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por tu amor hasta la muerte. 
R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por tu presencia permanente.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por la fuerza de tu resurrección
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por el aliento de tu Espíritu.
 R/ Te damos gracias, Señor. 
• Por esta hora de oración.
 R/ Te damos gracias, Señor. 
• Por tu amor sin límites
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Porque siendo Dios, te arrodillas y a servir nos enseñas.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por tus palabras que reconfortan y sanan.
 R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por todos los dones que nos concedes. 
R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por olvidar nuestras traiciones e incoherencias. 
R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por tu amor sin tregua y sin fronteras. 
R/ Te damos gracias, Señor.
 • Por la Madre que al pie del madero nos dejas. 
R/ Te damos gracias, Señor. 
• Por la comunidad cristiana que de ti .
 R/ Te damos gracias, Señor.

4. CUARTO MOMENTO

Llega la hora de la traición, el momento cumbre.
 Jesús se entrega en servicio por todos.
 Parece como si todo estuviera perdido.
 Las tinieblas se ríen de la luz;
 el odio parece triunfar sobre el amor.
 La muerte parece regodearse de la vida. 
Y, en la oración, Jesús ha vencido la angustia, 
ha recobrado las fuerzas, y sale decidido a proclamar
 la fuerza del amor, la belleza de la vida,
 la gratuidad de la luz.

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14,46-50.

-Al que yo bese, es él: 
prendedlo y conducidlo bien sujeto. 
Y en cuanto llegó, se acercó y le dijo:
 -¡Maestro! Y lo besó. 
Ellos le echaron mano y lo prendieron.
 Pero uno de los presentes, desenvainando
 la espada, de un golpe le cortó la oreja al 
criado del sumo sacerdote.
 Jesús tomó la palabra y les dijo:
 -¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos,
 como a caza de un bandido?
 A diario os estaba enseñando en el templo, 
y no me detuvisteis. Pero, que se cumplan 
las Escrituras. .
 Y todos lo abandonaron y huyeron. 

 Palabra del Señor

Oración:

Señor te quedas solo; será un rato.
 Nosotros siempre estamos aquí contigo,
 esperando tu amor definitivo Tú eres realmente,
 el Cristo, el que ha de venir.
 Tú eres el amor de Dios.
 Un amor que ayuda, acoge, alienta, abraza;
 un amor de amigo, de padre, de alguien que
 no nos abandona. Haznos ser más seguidores tuyos,
 que podamos parecernos a ti que acojamos a todos
 con un corazón grande como el tuyo.
 En el triduo Pascual que celebramos queremos
 ser como Tú, y estar más cerca de ti y de
 nuestros hermanos necesitados.

 Silencio. Después, canto.

PRECES- ORACIÓN DE PETICIÓN:

Quisiéramos poner ante nuestros ojos a cuantos
 están marcados por el dolor y la angustia,
 por la soledad o el sinsentido, por la desgracia
 y la tortura, por la marginación y la miseria,
 por la enfermedad o la cárcel, por la humillación
 y condena a muerte... En todas Cristo sigue su agonía.

Pedimos:

• Por los agonizantes y enfermos terminales,
 que además de los paliativos, no les falte el ángel
 del consuelo.
 Roguemos al Señor
 • Por los que viven en la miseria y el olvido,
 que lleguen a todos sus gritos silenciosos. 
Roguemos al Señor
 • Por los que son víctimas del terror, de la guerra,
 de los secuestros y la tortura, que a todos nos 
interpele su martirio.
 Roguemos al Señor
 • Por los ancianos que no son queridos y se sienten solos, 
que encuentren personas que los acompañen y valoren. 
Roguemos al Señor
 • Por las mujeres maltratadas, víctimas de la violencia
 de género, la prostitución, que puedan recuperar su 
dignidad y su libertad.
 Roguemos al Señor
 • Por los niños esclavizados, vendidos, prostituidos, 
militarizados, que encuentren los medios para
 rehacer sus vidas.
 Roguemos al Señor
 • Por los que no tienen trabajo, por los fracasados,
 que no les falten nuevas oportunidades.
 Roguemos al Señor
 • Por todos los que están marcados por el desamparo
 o el vicio y las adicciones, que no pierdan la esperanza
 de una liberación.
 Roguemos al Señor 
• Por los inmigrantes, que tienen que afrontar tantos 
riesgos y separaciones, que puedan ser integrados
 socialmente y alcanzar sus proyectos.
 Roguemos al Señor 
• Por ……. Oremos:
 Oh Jesús, que luchaste y sufriste la agonía de Getsemaní,
 acompaña y conforta a cuantos se encuentran en esas 
noches tristes.

Recemos la oración de la fraternidad:

 PADRENUESTRO. Canto

CONSIDERACIÓN FINAL

Hemos pasado un rato acompañando al Señor.
 Las prolongadas horas de la agonía de Jesús
 han transcurrido ya para dar lugar a una jornada
 de tormentos y aflicciones y a las tres últimas horas
 de agonía sobre la cruz.
 Son acontecimientos que conmueven a todo creyente.
 Sin embargo, sería un error presentar separados
 o siquiera distantes el misterio de la Pasión y el de
 la Resurrección del Señor.
 Celebremos la Pasión a través de la visión gloriosa 
de Cristo resucitado.
 En el silencio de la fe, adoremos y demos gracias.

ORAMOS:
 Como yo os he amado. 
Pedimos que nos ayude a sentir esta noche
 la fuerza de su amor, y su amistad y su ternura.
 Queremos pedir a Jesús que nos enseñe a amar 
como él y que nos capacite para amar como él.

BENDICIÓN FINAL:
 "QUE OS AMÉIS COMO YO OS HE AMADO"
   Què asì sea Señor !!! ♥ ♥ 
Fuente: extraìdo de 
http://www.alianzajm.org/Hora-Santa-Jueves-Santo.html#.VvQQ-NLhCUn 





















Junto a tì querido Papa Francisco !!!






Por Aracely











    P   A   Z         Y      B  I  E  N   *