miércoles, 26 de abril de 2017

" Mensaje del 25 de Abril de 2017 - Medjugorje - Reina de la Paz "



“Queridos hijos, 
amen, oren y testimonien mi presencia
 a todos los que están lejos. 
Con su testimonio y ejemplo pueden acercar
 los corazones que están lejos de Dios
 y de Su gracia. 
Yo estoy con ustedes e intercedo por cada uno
 de ustedes para que, con amor y valentía, 
testimonien y animen a todos aquellos que están
 lejos de mi Corazón Inmaculado.
 ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”


                                  







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domingo, 23 de abril de 2017

" El ROSTRO DE LA MISERICORDIA * San Alberto Hurtado "




Jesús es la misma bondad y misericordia.
El amor de Dios hecho carne.
Toda la vida de Cristo fue amor y
misericordia y bondad y para con todos…

El hombre necesita tanto del perdón y es
duro para perdonar. Excusa la falta cuando
la ve en él, pero cuando está en los demás
arroja barro sobre barro.
A los pecadores no los perdona sino Cristo.
Porque nadie como El sabe lo que hay en el hombre.

Jesús perdonó a la adúltera.
Hay algunos que quisieran sacar este pasaje
del Nuevo Testamento porque Cristo ni siquiera
retó a la mujer. Pero para quitarlo habría que quitar
a Jesús del Evangelio porque es el mismo de la
Samaritana, de Magdalena, del buen ladrón.
¿Que no tomó en serio el pecado El, a quien
araron sobre sus espaldas?
‘Cuenta si puedes mis llagas’…
¡Vaya si tomó en serio el pecado!
Pero sufrió El por nosotros y cuando vio en el tono
y expresión de ella su contrición, le abrió el río
misericordioso de su corazón, del buen amor.

En su vida nada tan constante como su continuo
perdonar de este “amigo de los pecadores”.
Al paralítico de Cafarnaún, a la mujer pecadora,
a la adúltera de Jericó; a la Samaritana, a Zaqueo,
a sus enemigos tantas veces.
Estas escenas parecían escandalizar a los que
lo rodeaban: les parecía a ellos que sacrificaba la
justicia por la misericordia; la dignidad por la
mansedumbre, la fuerza por la paz, casi la verdad
misma para que el pecado pueda ser perdonado y
el pecador pueda ir libre.

Misericordia es el amor del miserable.

 Hay un amor que estima lo que tiene valor y de
 este amor no somos acreedores.
Pero hay un amor que ama lo que no vale y hasta el que
no tiene sino el valor negativo de su miseria, y este amor
sólo Dios puede tenerlo. Es amor creador.
Se siente inclinado donde hay menos, porque puede

 poner más.
Por eso busca la miseria y es misericordioso.
La Virgen Santísima nos ha enseñado el himno de la misericordia.
Ha llenado de bienes a los hambrientos; ha mirado la humildad de su esclava; ha hecho en mí cosas grandes el que es poderoso y su misericordia de generación en generación.
Por eso ninguno es tan apto a sentir el amor de Dios como el miserable y por eso Dios se complace en que los miserables canten su amor.

Con qué afición y ternura de entrañas, con qué extremos

 de amor, la misericordia infinita de Dios provee a nuestra miseria, conoce él nuestra pequeñez e insuficiencia, la pobreza de nuestras ofrendas, la escasez de nuestros méritos y su corazón de Padre se conmueve.
¡Quiere perdonar nuestras culpas, quiere auxiliarnos,
quiere hacernos participantes de sus largos favores!

Apenas apareció Jesús sobre la tierra,

 San Juan al verlo dijo de Él:
He aquí el cordero de Dios, el que borra

 los pecados del mundo.
Sus contemporáneos lo acusaron de ser amigo de los pecadores y de comer con ellos. Este recibe a los pecadores.
Esta era la acusación, la única fundada que se dirigió

 contra Jesús y esta acusación nos debe llenar de profundo consuelo.
Para los pecadores fueron sus más hermosas parábolas:
Él es el Buen Pastor que sale en busca de la oveja perdida

 y cuando la ha encontrado vuelve gozoso al redil.

Hermanos, si tenemos pecados
y ¿quién de nosotros no lo tiene?
Acordémonos que Jesús es siempre el mismo:
ayer, hoy y siempre.

 Vamos a su corazón herido por la lanza y
dejemos caer en Él el fardo de nuestras culpas.
Tengamos confianza, inquebrantable confianza en que su
amor infinito es más fuerte que todas nuestras miserias,
que todos nuestros crímenes.
Pidámosle perdón y hoy como ayer su voz bendita nos dirá
la dulce palabra:
Hijo, vete en paz y no quieras pecar más.

San Alberto Hurtado S.J.



Fuente: www.padrealbertohurtado.cl


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miércoles, 19 de abril de 2017

" Oración de acción de gracias en la resurrección de Jesucristo "




Has gritado, con tu escandalosa muerte,
en medio de tanto ruido y, tu final,
ha podido más que la misma muerte
¡GRACIAS, SEÑOR! ¡ALELUYA!

Has muerto, pero al morir,
nos has enseñado a mirar hacia el Padre
a cumplir la voluntad de Dios y no la nuestra
a buscar el bien de los demás  y no el propio
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR!

Se ha cumplido lo anunciado por los profetas
hemos pasado de la tiniebla a la luz
del pecado a la gracia
de la falsedad a la gran Verdad
de la tierra al mismo cielo
de los interrogantes a tu VIDA como respuesta
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR!

Lo eterno, en esta noche santa y divina,
se impone a lo efímero
El sepulcro se convierte en simple y vago recuerdo
la losa de la muerte se fragmenta en mil pedazos
y tú, Cristo, sales caminando y victorioso
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR!

En esta noche, oh Señor, no existe ya el fracaso
ya no  observaremos con temor al último día
ni, mucho menos, teñiremos de negro
los suelos por los que nuestros pies avanzan
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR!

Has resucitado, y con tu resurrección,
nos das alas para soñar  y volar en el cielo eterno
para combatir dudas y soledades
Nos das ojos grandes para ver el mañana
frente al hoy que se nos impone
              Colocas nuestros pies en el camino de la fe
para esperar ante la desesperanza
para gozar con la gloria que nos aguarda
para no alejarnos de ese surco que Dios
traza entre esta tierra y el cielo en el que habita
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR!

Y, porque has resucitado, te damos las gracias
Contigo, seremos invencibles
Contigo, llamados a la vida
Contigo, empujados al Padre
Contigo, sin temor ni temblor, hasta el final
Movidos por la fe, con la fe y en la fe
¡HAS RESUCITADO, SEÑOR..Y NOS BASTA!

                  
                                              


Autor: Padre Javier Leoz 
Fuente: www.revistaecclesia.com




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viernes, 14 de abril de 2017

" ORACIÓN AL CRISTO DEL CALVARIO "




En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.
Amén.
 Gabriela Mistral 


                           






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jueves, 13 de abril de 2017

Jueves Santo en la Cena del Señor




Evangelio según San Juan 13,1-15.
Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin.
Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo,
sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus

 manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios,
se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.
Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo:

 "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?".
Jesús le respondió:

 "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás".
"No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió:

 "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte".
"Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!".
Jesús le dijo:

 "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos".
El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho:

 "No todos ustedes están limpios".
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo:

 "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes?
Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy.
Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros.
Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes."


                                  







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domingo, 2 de abril de 2017

" Mensaje de 2 de Abril de 2017 - Medjugorje - Reina de la Paz "




“Queridos hijos, apóstoles de mi amor, está en ustedes difundir el amor de mi Hijo a todos aquellos que no lo
 han conocido; está en ustedes, pequeñas luces del
 mundo, a las que yo con amor maternal les enseño a
 brillar con claridad en todo su esplendor.
 La oración los ayudará, porque la oración los salva a ustedes, la oración salva el mundo.
 Por eso, hijos míos, oren con palabras, con sentimiento, con amor misericordioso y con el sacrificio.
 Mi Hijo les ha mostrado el camino, Él, que se ha
 encarnado y ha hecho de mí el primer cáliz, Él, que
 con su supremo Sacrificio les ha mostrado cómo se
 debe amar.
 Por eso, hijos míos, no tengan miedo a decir la verdad.
 No tengan miedo, ustedes mismos, de cambiar y de cambiar el mundo difundiendo el amor y haciendo todo
 para que mi Hijo llegue a ser conocido y amado, al amar
 a los demás en Él.
 Yo, como Madre, estoy siempre con ustedes.
 Oro a mi Hijo para que los ayude a que en su vida reine
 el amor:
 el amor que vive,
 el amor que atrae,
 el amor que da la vida.
 Ese es el amor que les enseño, un amor puro.
 Está en ustedes, apóstoles míos, reconocerlo, vivirlo
 y difundirlo. Oren con sentimiento por sus pastores,
 para que con amor puedan testimoniar a mi Hijo.
 Les doy las gracias”.

      








Mi bendita hermana por siempre
Aracely ! 



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