martes, 7 de marzo de 2017

" Tengo sed de tì ... "



"Mira que estoy a la puerta y llamo..."
(Apocalipsis 3, 20)


Es verdad. Estoy a la puerta de tu corazón, de día
 y de noche. Aún cuando no estás escuchando,
 aún cuando dudes que pudiera ser yo, ahí estoy:
 esperando la más pequeña señal de respuesta,
 hasta la más pequeña sugerencia de invitación
 que Me permita entrar.

Y quiero que sepas que cada vez que me invitas.
 Yo vengo siempre, sin falta. Vengo en silencio
 e invisible, pero con un poder y un amor infinitos,
 trayendo los muchos dones de Mí Espíritu.
 Vengo con Mi misericordia, con Mi deseo de
 perdonarte y de sanarte, con un amor hacia ti 
que va más allá de tu comprensión.
 Un amor en cada detalle, tan grande como el amor
 que he recibido de Mi Padre 
("Yo los he amado a ustedes como el Padre me
 ama a mí..." (Jn. 15,10).
 Vengo deseando consolarte y darte fuerza,
 levantarte y vendar todas tus heridas.
 Te traigo Mi luz, para disipar tu oscuridad y
 todas tus dudas. Vengo con Mi poder, que
 me permite cargarte a ti: con Mi gracia,
 para tocar tu corazón y transformar tu vida.
 Vengo con Mi paz, para tranquilizar tu alma.

Te conozco como la palma de mi mano,
 sé todo acerca de ti, hasta los cabellos de
 tu cabeza he contado. No hay nada en tu vida
 que no tenga importancia para mí. Te he
 seguido a través de los años y siempre te he
 amado, hasta en tus extravíos. Conozco cada
 uno de tus problemas. Conozco tus
 necesidades y tus preocupaciones y, si,
 conozco todos tus pecados. Pero te digo de 
nuevo que Te amo, no por lo que has hecho
 o dejado de hacer, Te amo por tí, por
 la belleza y la dignidad que mi Padre te dio 
al crearte a Su propia imagen. Es una dignidad
 que muchas veces has olvidado, una belleza
 que has empañado por el pecado. Pero te amo
 como eres y he derramado Mi Sangre para 
rescatarte. Si sólo me lo pides con fe, Mi gracia
 tocará todo lo que necesita ser cambiado en
 tu vida:
 Yo te daré la fuerza para librarte del pecado
 y de todo su poder destructor.

Sé lo que hay en tu corazón, conozco tu soledad
 y todas tus heridas, los rechazos, los
 juicios, las humillaciones, Yo lo sobrellevé todo
 antes que tú. Y todo lo sobrellevé por tí, para
 que pudieras compartir Mi fuerza y Mi victoria.
 Conozco, sobre todo, tu necesidad de amor,
 sé que tan sediento estás de amor y de
 ternura. Pero cuántas veces has deseado 
satisfacer tu sed en vano, buscando ese amor
 con egoísmo, tratando de llenar el vacío 
dentro de tí con placeres pasajeros, con el
 vacío aún mayor del pecado.
 ¿ Tienes sed de amor?

"Vengan a Mí todos los que tengan sed..."
 (Jn. 7, 37). Yo te saciaré y te llenaré.
 ¿Tienes sed de ser amado?,
 te amo más de lo que te puedes imaginar....
 hasta el punto de morir en la cruz por tí.

TENGO SED DE TI. 
Si, esa es la única manera en que apenas puedo
 empezar a describir mi amor.
 TENGO SED DE TI.
 Tengo sed de amarte y de que tú me ames. 
Tan precioso eres para mí que TENGO SED DE TI.
 Ven a Mí y llenaré tu corazón y sanaré tus heridas.
 Te haré una nueva creación y te daré la paz
 aún en tus pruebas. 
TENGO SED DE TI.
 Nunca debes dudar de Mi Misericordia,
 de mi deseo de perdonarte, de Mi anhelo por
 bendecirte y vivir Mi vida en tí, y de que
 te acepto sin importar lo que hayas hecho.
 TENGO SED DE TI.
 Si te sientes de poco valor a los ojos del
 mundo, no importa. No hay nadie que me
 interese más en todo el mundo que tú.
 TENGO SED DE TI.
 Abrete a Mí, ven a Mí, ten sed de Mí, dame
 tu vida. Yo te probaré qué tan valioso
 eres para Mi Corazón.

¿No te das cuenta de que Mi Padre ya tiene un
 plan perfecto para transformar tu vida a
 partir de este momento? Confía en Mí.
 Pídeme todos los días que entre y que me
 encargue de tu vida y lo haré. Te prometo ante
 Mi Padre en el Cielo que haré milagros en tu vida.
 ¿Por qué haría Yo esto?
 PORQUE TENGO SED DE TI.
 Lo único que te pido es que te confíes
 completamente a Mí. Yo haré todo lo demás.

Desde ahora, ya veo el lugar que Mi Padre te ha
 preparado en Mi Reino. Recuerda que eres
 peregrino en esta vida viajando a casa. El pecado
 nunca te puede satisfacer ni traerte la paz que
 anhelas. Todo lo que has buscado fuera de Mí
 sólo te ha dejado más vacío, así que no te ates
 a las cosas de este mundo; pero, sobre todo,
 no te alejes de Mí cuando caigas. Ven a mí sin
 tardanza porque cuando me das tus pecados,
 me das la alegría de ser tu Salvador. No hay nada
 que yo no pueda perdonar y sanar, así que ven
 ahora y descarga tu alma.

No importa cuánto hayas andado sin rumbo,
 no importa cuántas veces me hayas olvidado,
 no importa cuántas cruces lleves en esta vida,
 hay algo que quiero que siempre recuerdes
 y que nunca cambiará.
 TENGO SED DE TI,
 tal y como eres. No tienes que cambiar para
 creer en Mi Amor, ya que será tu confianza
 en ese Amor la que te hará cambiar.
 Tu te olvidas de Mí y, sin embargo.
 Yo te busco a cada momento del día y
 estoy ante las puertas de tu corazón,
 llamando.
 ¿Encuentras esto difícil de creer?
 Entonces, mira la Cruz, mira Mi Corazón que
 fue traspasado por tí.
 ¿No has comprendido Mi Cruz?,
 entonces escucha de nuevo las palabras que 
 dijo en ella, te dicen claramente por qué 
Yo soporté todo esto por ti: ".... TENGO SED"
 (Jn. 19, 28).
 Sí, TENGO SED DE TI.
 Como el resto del salmo que Yo estaba rezando
 dice de Mi: "... esperé compasión inútilmente,
 esperé alguien que me consolara y no le hallé."
 (Salmo 69:20). 
Todo tu vida he estado deseando tu amor.
 Nunca he cesado de buscarlo y de anhelar
 que me correspondas. Tu has probado muchas
 cosas en tu afán por ser feliz.
 ¿Por qué no intentas abrirme tu corazón,
 ahora mismo, abrirlo más de lo que lo has hecho
 antes?.

Cuando finalmente abras las puertas de tu
 corazón y finalmente te acerques lo suficiente
 entonces Me oirás decir una y otra vez,
 no en meras palabras humanas sino en espíritu:
 "no importa qué es lo que hayas hecho, te 
amo por ti mismo. Ven a Mi con tu miseria y
 tus pecados, con tus problemas y necesidades,
 y con todo tu deseo de ser amado.
 Estoy a la puerta de tu corazón y llamo...
 ábreme,
 porque TENGO SED DE TI...."

"Jesús es Dios, por lo tanto Su Amor y Su
Sed son infinitos. El, Creador del universo.
Pidió el amor de sus criaturas. Tiene sed
de nuestro amor.... Estas palabras:
"Tengo sed" ¿Tienen un eco en nuestra alma?."

Santa Madre Teresa de Calcuta

Fuente: http://es.catholic.net








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